Chac Xulub Chen

De Brechas

Historia y Crónica de Chac Xulub Chen

por Ah Nakuk Pech

Texto original en maya: Concixta yetel Mapa

Texto en traducción al ingles: Conquest and Map por Daniel G. Brinton

Tabla de contenidos


Capítulo 1

Era la quinta división del Katún II Ahau, cuando se asentaron los españoles en la gran ciudad de T-Hó. A saber, en el 9 Ahau. Este fué el momento de la entrada del cristianismo. A saber, nuestros señores los españoles vinieron a esta tierra en 1511 años.

Capítulo 2

Yo soy Nakuk Pech, descendiente de los antiguos hidalgos conquistadores de esta tierra, en la región de Maxtunil. Yo fuí puesto para guardarlo por mi señor Ah Naum Pech. Y de buena voluntad hago aquí la crónica y la historia de Chac Xulub Chen. Yo fuí el primero en recibir la gobernación de esta tierra que tiene dos provincias: Chichinica y Chac Xulub Chen.

Capítulo 3

Yo, por mi nombre, soy Nakuk Pech y no porque entrase el agua en mi cabeza. Soy hijo de Ah Kom Pech, Don Martín Pech, del pueblo de Xulkúm Cheel. Nosotros fuimos puestos a gobernar en la cabecera de los pueblos por mi señor Ah Naum Pech, del pueblo de Motul. Cuando yo fuí puesto a gobernar en Chac Xulub Chen, aún no venían los españoles a esta tierra de Yucatán; y yo era príncipe en este pueblo, en esta tierra de Chac Xulub Chen, cuando llegó nuestro señor el Adelantado a la comarca, en 1519 años. Nosotros les recibimos con palabras de paz y dimos tributos y veneración y alimentos a los capitanes de los españoles; el cual Adelantado vino hasta Maxtunil donde residía Nachi May. A su llegada nosotros les llevamos presentes con la intención de que estuviesen contentos para que no entrasen en toda la extensión de la tierra. Desde el primer momento ellos dieron la vuelta y tres veces devastaron la tierra de Maxtunil. Entonces ellos se fueron a la puerta del mar de Dzilám, donde estuvieron la mitad de tres años.

Capítulo 4

Estando allá, nuestros padres se entregaron a ellos. El de nombre Adelantado regresó aquí, a la tierra. Ixkakuk, una muchacha de este nombre, les fué dada para servirles y para preparales sus alimentos. Pero ellos comenzaron a ser hostilizados por los cupules y entonces se fueron a vivir a Ecab-Kantenenkín, nombre de la tierra donde residieron; y en ella estaban cuando fueron combatidos por los Ecab, y se marcharon y llegaron a Cauacá, y a ella entraron. De allá se pasaron a la ciudad que se nombra Dzekóm, de la que salieron y llegaron a la que se nombre Tixcuumcuuc. Y ellos partieron y llegaron a la ciudad que se nombra Tinún y todavía ellos siguieron buscando la nombrada Chichén Ytzá. En ella pidieron al rey un sitio para aposentarse, y se les dijo: "Ese es el rey y señor." Les fué dicho: "Ese es el rey Cocom Aun Pech, Namox Cheel, rey de Cheel de Dzidzamtún. Guerreros extranjeros, quedáos en estas casas de escaleras". Asi se les dijo por mediación del nacón Cupul. Y ellos salieron de Chichén Ytzá. Con ellos venía el príncipe Ixcuat Cocom, de Aké. "Señores, no podéis iros; os perderíais," les fué dicho por el príncipe Ixcuat Cocom. Y ellos volvieron sobre sus pasos y se fueron, y llegaron por segunda vez a Cauacá, donde termina el mar, y fueron y vinieron a Dzelebná que así se nombra allí donde por primera vez se asentaron la primera vez que vinieron a esta tierra.

Capítulo 5

Ellos estuvieron seis años en Champotón, y después partieron para Campeche. El, el de nombre Adelantado, el primer español, pasó por esas tierras. Ellos estaban en Campeche cuando pidieron el tributo, y por esas órdenes que les dieron a los jefes de todos los pueblos, se establecieron los tributos. A causa de ellas, los que llevaban los tributos fueron allá por mar. Entonces yo fuí con mis compañeros Ah Macán Pech, y su hermano menor, Ixkil Itzám Pech, señor de la ciudad de Conkal, y mi padre que estaba en la ciudad de Xulkúm Cheel; éstos eran mis compañeros cuando yo fuí con el tributo. Ellos lo vieron. También Nachi May nos acompañó porque él sabía que El (el Adelantado) no hablaba nuestra lengua. Por eso fué que ellos llegaron primero a su casa cuando pasaron por el tributo: porque él era amigo de los españoles. Cuando el tributo era entregado a los capitanes de los españoles, nosotros recibimos abrigos y capas y zapatos y rosarios y sombreros, y fuimos muy festejados por los capitanes. Partimos cuando los españoles acabaron de distribuir los regalos. Y ya los vestidos que nosotros portábamos cuando nos fuimos, eran los abrigos y las capas que nos habían dado a Ixkil Itzám Pech, de Conkal, acompañado por Ah Macán Pech, de Yaxkukul, y de mi padre, Ah Kom Pech, que era el más grande entre todos; cuando nos fuimos.

Capítulo 6

Y yo, Ixnakuk Pech, por mi nombre, era el señor principal cuando ellos impusieron por la primera vez el tributo, cuando fuimos a Campeche a entregar el tributo. Todos nosotros volvimos para atras cuando los españoles venían por el camino de Campeche hacia los pueblos, para asentarse en Ich-canzihoo, la ciudad grande de T-Hó. Cuando se oyó que los españoles venían por el camino de Campeche, nosotros fuimos a ellos para darles regalos, y por segunda vez les dimos el tributo. Y yo, Ixnakuk Pech, de este pueblo de Chac Xulub Chen, y Ah Macán Pech, del pueblo de Yaxkikul, e Ixkil y Itzám Pech, el principal señor de Conkal, y yo también, Ixnakuk Pech, señor de esta ciudad de Chac Xulub Chen, entramos en el compromiso de darles por la segunda vez los regalos fijados en Dzibilkal. Y ellos los querían en abundancia y por la segunda vez les fueron dados, y pavos silvestres y miel y comidas sabrosas, y los recibieron en Dzibilkal, cuando entraron en la provincia de T-Hó. Fué Don Francisco de Montejo, primer Capitán General el primero en venir a esta provincia de T-Hó, y Don Francisco de Bracamonte y Francisco Tamayo y Juan de Pacheco y Perarberes. Estos capitanes vinieron en 1541 años.

Capítulo 7

En este año fué cuando estos capitanes vinieron a aposentarse en T-Hó. Fué antes de que ellos mandasen cuando vinieron a T-Hó. Entonces yo, Ixkanuk Pech, era el jefe; y cuando vinieron los españoles a T-Hó, yo pagué el tributo a los conquitadores en T-Hó. Y yo era el señor aquí, en la ciudad de Chac Xulub Chen. Entre tanto (vino) el escribano Rodrigo Alvarez en 1542 años.

Capítulo 8

Entonces el Adelantado comnezó a repartir los pueblos entre los conquitadores, y el escribano Rodrigo Alvarez escribió la lista de los tributos con lo que tocaba pagar a cada pueblo. Todos mis compañeros y los de mi linaje pagaron el grande tributo según la distribución de los tributos hecha cuando los capitanes, el Adelantado y el escribano Rodrigo Alvarez vinieron a T-Hó. Todos los de mi tierra y yo, Nakuk Pech, fuimos dados a Don Julián Doncel, encomendero y nuevo señor de Chac Xulub Chén. El nuevo encomendero tomó mi mano delante del capitán Don Francisco de Montejo. Yo, pues, fui dado en la mano a Don Julián Doncel, y el tributo comenzó a ser pagado por mi a los señores, los santos hombres.

Capítulo 9

Y, a saber, yo, Nakuk Pech, era el jefe cuando Alvarez, primer Alcalde mayor, vino a T-Hó; y cuando vino el Oidor Don Tomás López, también yo era el jefe y me nombraba Nakuk Pech; pero cuando entró el agua en mi cabeza, y cuando recibí el bautismo, fuí llamado Don Pablo Pech y cesaron de nombrarme Nakuk Pech. Los jefes principales fuimos hechos hidalgos por los capitanes, cuando ellos se establecieron aqui, en la comarca, y fuimos los primeros en pagar el tributo a los señores extranjeros. Después, nos fué dado el poder por Dios y por el rey que gobernaba. Nosotros engendramos hidalgos y todos mis hijos lo serán hasta que el sol llegue a apagarse, a destruirse. Y nosotros éramos los jefes principales en esta tierra cuando aún no había Santa Iglesia en estas regiones; cuando estas tierras no estaban gobernadas por los españoles; en los tiempos en que ellos no se reunían para la adoración. Y antes de que los hombres fuesen cristianos, yo gobernaba en la región y los hombres, porque antes de recibir el cristianismo, yo, Nakuk Pech, era el jefe. Cuando recibí los santos óleos y la santa fe para enseñarla a quienes gobernaba, fué el primero en asir la vara en favor de la justicia para que se conociera la palabra de Dios, la palabra de nuestro gran príncipe y rey, el que reina. Entonces fué cuando nuestro señor el Oidor Don Tomás López fué el primero en que repartió los tributos entre los caciques de los pueblos. Y he aquí que, cuando satisfactoriamente entre nosotros el tributo estuvo establecido por el gobierno del Oidor Don Tomás López, luego yo entregué mi vara a mi hijo, Don Pedro Pech, en 1552 años.

Capítulo 10

Esta era la cuenta del año cuando, a saber, recibí de mi padre, Nakuk Pech y Ursula Pech, su mujer, la vara, aquí en nuestro pueblo de Chac Xulub Chen, para servir a Dios y a nuestro gran príncipe, el rey que reina; para gobernar este pueblo, a saber, aquí, en la provincia de Chac Xulub Chen.

Capítulo 11

He aquí que, con sus letrados y sus maestros de ceremonias, los del linaje antiguo de Macán Pech y Ah Kom Pech, llegaron a la ciudad de Yaxkukul, y a la de Xulkúm Cheel, y a la de Maxtunil. Y los súbditos de ellos que venían detrás, llegaron a esta región. Con ellos vinieron sus sacerdotes, sus maestros de ceremonias, sus letrados y sus gobernadores, cuando llegaron a este país de Yaxkukul. Y así nosotros, también vinimos a este pueblo de Chac Xulub Chen. Y cuando nos aposentamos aquí, yo, a saber, Ah Nakuk Pech, fuí puesto por mi padre, Ah Kom Pech, hijo de Ah Tunal Pech, del antiguo linaje de Maxtunil, para gobernar la tierra.

Capítulo 12

A saber, después vinieron a esta tierra, a esta provincia los señores extranjeros; pero no eran los hombres mayas, en su corazón, para entregar su tributo a los señores extranjeros. Inmediatamente los señores extranjeros, los españoles, contaron hasta el cabo las tierras gobernadas y lo que debía ser pagado. Yo, que soy Ah Nakuk Pech, fuí el primero en recibir la ciudad, aquí en la provincia, de Chac Xulub Chén cuando vinieron los (que fundaron) el mayorazgo, y sus súbditos y sus letrados y sus maestros de ceremonias y sus sacerdotes, a saber, y eran nombrados el letrado Matú y el letrado Ché; y vinieron los maestros de ceremonias, el maestro de ceremonias Nachán Cen y el maestro de ceremonias Xuluc; así eran sus nombres. Los maestros de ceremonias eran los que gobernaban cuando vinieron aquí, a su tierra de Maxtunil, con el letrado Chuc y su súbditos y los letrados. Son los que habitaron en el pueblo, aquí, de Chac Xulub Chen, cuando vinieron los soldados, los nacones, el nacón Kan, el nacón Xuluc, el nacón Pot, el nacón May, el nacón Ek, que así eran nombrados los nacones cuando yo gobernaba, cuando empecé a ser el señor, el príncipe Nakuk Pech; cuando vine aquí, a la tierra de Chac Xulub Chen. Y he aquí que, (recordando) las cosas que fueron pasadas, pongo, ay fuerzas en mi corazón. Después vine a habitar aquí, a la ciudad, aquí, a la provincia de Chac Xulub Chen.

Capítulo 13

Yo, a saber, Nakuk Pech, era el señor cuando vine aquí a gobernar para hacer fuerte la ciudad de Chac Xulub Chen. En el pasado, los ancianos no tuvieron señal de que vendrían los españoles aquí, a la tierra; y la ciudad de Chac Xulub Chen no estaba fortificada. Y, a saber, de (improviso) fuimos enterados, por los rumores que se extendieron, de la llegada de los españoles a la gran ciudad de T-Hó, y de que los hombres de Ah Ceh Pech estaban recibiendo el cristianismo. Determiné reunir a todos los de la ciudad de Chac Xulub Chen, yo, Don Pablo Pech, y mi padre, Don Martín Pech, conquistador de Xulkúm Cheel.

Capítulo 14

Y, a saber, entonces, a saber, fue que por este tiempo comenzaron la guerra contra los españoles los de Ichmul; y engañados fuimos detrás de la guerra yo y mi señor Ah Macán Pech, del antiguo linaje de Yaxkukul, e Ixkil Itzám Pech, del antiguo linaje de Conkal. Fue cuando entró el tributo a los cochuahes.

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